11266646_10206293114144630_3414430040883531576_n   Quién era Julio Cano

El tiempo pasa. Ya han pasado más de 20 años de que Julio, como decimos en el rugby, se fue de gira. Decimos esto porque es obvio que las nuevas generaciones de nuestro Club no sepan quien fue Julio Cano . Por ello es bueno este pequeño recordatorio, para que los más jóvenes conozcan la historia del Club y el porqué de las cosas que se han hecho, se hacen y seguramente se harán.

Julio no fue Puma. Tampoco un “super” entrenador, sin embargo, él resumía el espíritu de Los Tordos: tan simple como amistad, respeto, camaradería y entrega al Club sin pedir ni esperar nada a cambio. Todo a través del rugby.

Era buen esposo, buen padre y amigo de todos. Destilaba amistad. Se preocupaba por todos, y todos lo queríamos. Tenía buen carácter. Muchos años entrenó inferiores. Luego se ocupó de la intermedia, el segundo equipo que no salía en los diarios, pero que era y es fundamental en un Club, ya que detrás de un equipo campeón siempre está una intermedia, que con gran esfuerzo “banca” al equipo superior. En aquel momento, el plantel no era tan numeroso, pero él no se quejaba y siempre estaba apoyando: en la buenas y en las malas.

Cuando tuvo el fatal accidente, sus amigos, o sea todo el Club Los Tordos, nos volvimos locos de dolor e impotencia. El Gordo no se podía ir….!!! Algo teníamos que hacer para tenerlo siempre con nosotros. Así nació el Encuentro de rugby infantil Julio Cano, un evento para recordar a una gran persona que supo entender y practicar los valores de Los Tordos: buena gente y pasión por la amistad.

También hicimos algo más, organizamos un partido homenaje y trajimos un equipo Invitación con varios pumas. Logramos una recaudación impresionante y se la dimos a su esposa e hijos, con lo que se hicieron una casa propia. Fue una demostración del inmenso cariño que el Gordo había generado.

Algunas anécdotas del Gordo:

La libreta

En aquella época no habían celulares. Era difícil ubicar a la gente, sobre todo a los de la “inter”, Pero el Gordo tenía su libreta mágica, donde no sólo tenía el teléfono de la casa de los jugadores sino también el de las novias. Siempre los encontraba para citarlos a entrenamiento.

Flashdance

Fiesta de fin de año de 1985. Hacía poco se había estrenado esa película, donde una chica metalúrgica después del trabajo, se movía en bicicleta, se entrenaba para baile clásico y de noche bailaba en un cabaret.

El ‘Gordo’ ( alrededor de 120 kg), vestido con calzas negras apareció en la fiesta, en bicicleta, con la máscara de un soldador. Hizo la parodia del entrenamiento con repiqueteos y moviendo la cabeza con los pelos mojados, girando en el piso. Ya han pasado 30 años y cada vez que lo recordamos, nos reímos.

Vaticano

Gira de 1993, Plantel superior de Los Tordos en la cúpula del Vaticano. Lleno de gente, subiendo una escalera con la cabeza torcida hacia la cúpula, casi en fila india. De repente se escapa un gas… Alguien que insinúa su autoría al Gordo y él que dice: yo no fui deben ser las japonesas que van delante mío. Estas en perfecto castellano se dan vuelta y dicen: nosotras no fuimos!!, jajaja

Sustancias prohibidas

Gira a Chile 1975. Encerrados todos en un hotel por el “toque de queda”. Epoca militar y no se podía salir de noche. Surge entre otros, el tema de las drogas. Uno que le pregunta: Gordo, vos te dás??, y mostrando su brazo dice : Sí, con mayonesa y milanesas jajaja

 

Hay mucho para contar de este amigo inolvidable, que tuvimos la suerte de conocer y con el que compartimos tantos gratos momentos.

La verdad, todavía lo extrañamos mucho.

Gracias Julio por tanto cariño!!!

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